19 February 2016

Mandalas y granola


 El pasado mes de noviembre, en un vuelo desde Barcelona a Mallorca me senté al lado de una chica joven con auriculares de color rosa. Yo llevaba a Emma en mi regazo y hacía lo posible para que se enganchara a la teta por aquello de evitar la presión en sus oídos. A mi otro lado tenía a Liam que no dejaba de moverse en su asiento; subía y bajaba la ventanilla y pedía insistentemente que le diera las chuches que sabe que llevo cuando volamos. Lo hago porque así consigo, vía chantaje, que se abroche el cinturón y evito las miradas asesinas de las azafatas.

El vuelo no fue fácil, déjenme que les confiese, y pienso que ¡qué maravilloso sería que hubieran construido ya ese puente del que hablaban Los Mismos en su famosa canción). Pero no lo hay y cada vez que voy a ver a la familia me tiemblan las piernas solo de pensar en el vuelo. Menos mal que no son más de 30 minutos , aunque a veces me puedan resultar una eternidad. Como ésta. Sin embargo, la chica de los auriculares rosas no se alteró ni un poquito. Y miren que mis cachorros ese día estaban de lo más revueltos. La vi sacar un libro de su mochila y una caja de pinturetas Alpino y se pasó todo el vuelo coloreando figuritas.  

De soslayo pude leer el nombre del libro: Mandalas para meditar.  Me picó la curiosidad y le pregunté al "señor Google" sobre ello. Resulta que mandala o mándala es una palabra sánscrita que significa círculo y es una representación simbólica y esquemática del macro y microcosmos usada en el budismo e hinduismo. Aquí en occidente están muy de moda y se usan para trabajar la atención, relajación y creatividad. Me pareció una idea genial y, a todas luces, efectiva puesto que mantuvo a la chica de los auriculares rosas impasible ante el huracán provocado por mis pupilos.

Yo nunca he sido buena dibujando (¡cero patatero!), pero lo de colorear me gustaba mucho y he descubierto que me sigue gustando. Le copié la idea a la chica de los auriculares rosas y me he comprado mi propio librito y caja de pintureras Alpino. Pruébenlo, es adictivo y relaja. De verdad de la buena. Y es una de las técnicas que estoy siguiendo para desconectar un poquito cuando los niños y la rutina me lo permiten. Y ahora yo les pregunto: ¿ustedes qué es lo que hacen para relajarse?



Y cambiando de tercio, ¿se acuerdan de que en el anterior post les pregunté si querían que les pasara la receta de las barritas de cereales? Pues una persona se pronunció al respecto y dijo que sí. Sí, solo una, pero es que es mi madre y a las madres hay que hacerles caso. 

Pero el caso es que cuando lo tenía listo y revisaba las fotos me di cuenta de que me había confundido y que había hecho granola cuando les prometí barritas de cereales. Espero que me disculpen y que disfruten igualmente de la receta. Si quieren que sean barritas sólo tienen que duplicar la cantidad de los ingredientes líquidos. 

Ya me contarán si les ha gustado y explíquenme si saben de otra versión de receta. Les espero en los comentarios y no se olviden de compartir sus técnicas de relajación. Seguro que nos vendrá bien a muchos.





La elaboración es muy sencilla: mezclar en un bol grande todos los ingredientes secos. Poner en un cazo, a fuego suave, el sirope junto con el aceite de coco y mezclarlos bien. Añadir este caramelo a los ingredientes secos y mezclar bien. Lo ponemos en una bandeja de horno sobre papel  y horneamos a 180 grados durante 20 minutos. Conservarlo en un recipiente de cristal en un lugar seco y bien cerrado.

Y si este fin de semana les apetece hacer de cocinillas, les recuerdo que pueden probar esta rica sopa. Y si lo que quieren es pasar un buen rato mirando casas bonitas aquí y aquí tienen algunas muy bellas.


18 January 2016

¿Desayunamos?


La semana pasada mi marido me envió un artículo que salía publicado en la web de la BBC News y que viene a confirmar con un estudio científico eso que ya la sabiduría popular nos contaba y que dice así: desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo. Si quieren echarle un vistazo, les dejo el link aquí, pero ahora sigan leyéndome, por favor, que no he terminado todavía :)

Lo novedoso e interesante del estudio es que han comprobado que si uno quiere adelgazar y tener mejor salud la clave está en alargar el ayuno. Es decir, el espacio de horas sin comer entre la cena y el desayuno del día siguiente. Señoras y señores, se nos recomienda que atrasemos la hora del desayuno y adelantemos la de la cena. Por lo leído, a los ratoncitos del laboratorio les funciona y al grupo de personas que se prestaron voluntarias para el estudio también. 

Por lo visto nuestro cuerpo se ocupa mejor de las calorías a ciertas horas del día, así que si quieren meterse un buen bocadillo de bacon entre pecho y espalda mejor hacerlo sobre las 10 de la mañana (nuestra nueva hora para desayunar ¡recuerden!). Bromas a parte, lo que decíamos antes... eso del desayuno de reyes... aplíquenlo que funciona.

Y ahora yo les pregunto: ¿ustedes son de desayunar? Si es así, ¿qué desayunan? En mi casa solo Emma y yo nos levantamos con hambre :p Mis chicos apenas beben un zumo dejando para más tarde el bocadillo, las galletas o lo que sea que desayunan. Yo siempre se lo había recriminado: ¡no salgáis de casa sin desayunar! Y ahora resulta que la equivocada era yo y que soy yo la que voy a tener que hacer un esfuerzo y esperar un poco más a comer por las mañanas. A Emma la dejaremos seguir con sus tomas como hasta ahora, pero, en cuanto se pase a lo sólidos, ¡será otro cantar! :p

Antes les preguntaba que qué desayunaban. Yo, porrigde (traduzco: gachas/copos de avena en papilla) y, cuando me canso, me paso al pan con queso o a las barritas de granola homemade, of course. Si quieren les paso alguna receta. Voten SI o NO en los comentarios. ¡Ah! y no se olviden, cuéntenme qué desayunan que yo voy cogiendo ideas.

Les dejo aquí un link que he encontrado con 19 ideas para hacer unos ricos desayunos cargaditos de proteínas. Les confieso que algunos de ellos son para mí más bien una cenita ligera, pero supongo que todo es ponerse y si hay que hacer caso a lo del estudio científico este, mejor nos vamos poniendo ya, ¿no creen?

Gracias por pasarse por aquí. ¡Nos leemos pronto!

P.D: Seguro que les gustara oír los avances que mi pequeña está haciendo. Ya tiene 5 meses así que todo lo que coge se lo lleva a la boca y ha descubierto que tiene pies y que puede tocárselos. Y lo que les digo, ¡a la boca que van también!





11 January 2016

Cuatro manías confesables

Seamos sinceros: todos tenemos manías. Algunas son divertidas y otras exasperan mucho a los que nos rodean. A veces somos conscientes de ellas y otras... pues no. Un día llega alguien, nos las señala y a partir de ese momento estamos perdidos. Nos damos cuenta de ellas cada vez que las hacemos y nos damos mucha rabia a nosotros mismos. Hay un capítulo muy divertido de la serie How I met your mother (Cómo conocí a vuestra madre) que trata sobre el tema.

Hoy les propongo que nos riamos un rato juntos y que compartamos algunas de ellas. Así nos vamos conociendo un poco más. ¿Qué les parece? ¿Pueden pensar en 4 manías? Yo sí porque tengo muchas, pero he intentado que sean variadas y que no todas tengan que ver con el orden (aquí una alérgica al caos).

Ahí van:

1. Quitarme los calcetines para ir a dormir. ¡No puedo dormir con ellos haga frío o calor! Me molestan muchísimo. Es curioso porque durante el día a penas lo noto, pero es meterme en la cama y al instante tengo que quitármelos.



2. No puedo trabajar en una habitación y/o mesa desordenados, así que no importa el tiempo que tenga que siempre recogeré antes de ponerme a ello.

Pic via


3. Remover el café aunque no me ponga azúcar y dejarme un "culito" sin beber ¿Será porque se enfría y ya no me gusta tanto?


4. Escuchar una canción que me gusta en bucle hasta cansarme de ella. Pueden pasar semanas hasta que mi cuerpo la vuelve a tolerar.



¿Lo hablamos?



6 January 2016

Welcome 2016

 ¿Cómo están ustedes? ¿Empachados? Seguro que si han sido buenos estarán empachados pero llenos de regalos. Y es que estos Reyes Magos no fallan. A la que uno se porta bien, lo anotan y el 6 de enero le recompensan por ello.

Yo cada año me propongo ser muy buena, tener más paciencia y ser más positiva. Lo que pasa es que por el camino a veces se me olvida y me encuentro ahogándome en situaciones que no son para tanto y planificando alguna que otra pequeña venganza aunque luego no la lleve a cabo. Pero este año 2016 sí que sí. Este año voy a cumplir TODAS las cosas que están en mi lista de propósitos de Año Nuevo. Este año tengo un plan. 

Lo leí en un artículo de EL PAÍS. La clave para cumplir todo lo que nos proponemos está en hacer una lista realista y no muy larga, escribir el cómo lo vamos a hacer, ponerse plazos y hacerla pública. Sí, hay que ir contando a los cuatro vientos lo que nos hemos propuesto, para que el mundo lo sepa, para que sea más real, para hacer partícipes a los que nos rodean y para sentir la presión, digo yo...

Así que aquí me tienen, dispuesta a hacer pública mi lista, la cual confieso era mucho más larga pero que la he reducido condensando en 4 puntos muchos pequeños objetivos. ¿Creen que esto podría interpretarse como hacer trampas? Juzguen si quieren. Yo me he auto-convencido de que no lo es :P

Y con el último trozo del Roscón de Reyes en la mano, procedo:

1. Tener más tiempo de calidad con mi marido.
2. Volver a la vida sana.
3. Ser la mejor mamá que Liam y Emma puedan tener.
4. 60 minutos al día para mí sola.

Ahí es nada, ¿verdad? Pues sepan ustedes que estoy MUY motivada y que voy a por todas :) Les dejo unas fotos del roscón que nos hemos comido toda la familia hoy. Las fotos son de malísima calidad, pero es que estaba buenísimo y había que retratarlo porque lo ha hecho una servidora y estoy muy orgullosa de myself. La receta que he seguido es ésta, por si les interesa.




¿Me cuentan ustedes qué se han propuesto este año que acabamos de estrenar?

Gracias por pasarse por aquí. ¡Nos leemos pronto!







3 December 2015

La vida estos días


La vida estos días se compone de mañanas poco fructíferas porque llevamos unas semanitas que Emma no quiere otra cosa que no sea estar en brazos. Olvídense de la silla mecedora, los paseos en cochecito o el saquito de porteo ¡brazos! 

Se componen de comer mal, muy mal. Cualquier cosa calórica. Si es chocolate, galletas o pan con queso, mejor. De comer de pie y que no haya que cocinarse. ¡Ah! y con un bebé de casi 4 meses en brazos, no se olviden. De beber café sin parar. Sí, he vuelto a caer. De mirar como el montón-montaña de la plancha va creciendo sin piedad y salir corriendo. De dejar abiertas decenas de pestañas en el ordenador con artículos que quiero leer y pensar que lo haré más tarde, cuando encuentre un hueco, e irme a dormir (a las 21:30h exhausta) sin haber leído ni uno ni cerrado ni una pestaña.

De recibir whatsapps de mi marido preguntándome "¿Cómo vais?" y responder que normal- regular. Por no decirle, mal, agobiada y empezando a considerar que algo falla porque no encajo en el perfil de mamá happy flower que puede con todo porque no hago más que quejarme. Si le contestara la verdad, como alguna vez hago, él lo dejaría todo y vendría a casa a ayudarme, como muchas veces ha hecho, y se encontraría con un bebé feliz en su sillita sin llorar y sin parar de hacer "Agús" a diestro y siniestro porque es lo que hace cuando su padre está en casa. La muy...

Se componen de duchas en 5 minutos y pipis en cuestión de segundos amenizados por el estridente llanto de un bebé al que su madre ha osado dejar en el balancín para darse a esos menesteres.

Y llegados a este punto ustedes se preguntarán por lo menos dos cosas:

1. ¿Por qué nos habla de usted ésta ahora? - Bueno, acabo de leer un post muy divertido que lo hacía así y me ha dado por ahí. No le den más vueltas.

2. Si no tiene tiempo para nada, ¿cómo es que ha escrito todo este rollo? - Pues miren, es que la bebita en cuestión se ha dormido inesperadamente en su hamaquita (adjunto documento gráfico más abajo) y he aprovechado para ello porque es una especie de catarsis para mí, mientras rezo, pido, exijo que sea el fin de este bucle en el que estamos y el principio de una rutina algo más fácil y armoniosa.


Sí, porque esto es lo que les voy a pedir a los Reyes Magos, Santa Claus, al Caga Tió catalán, la Befana italiana y al Olentzero vasco: que la rutina sea algo más relajada.

Y que suerte la mía que se acercan las Navidades y que a mi marido y a mí nos gusten tanto estas fiestas. Se me quitan todas las penas pensando en beber Glöggi acompañado de korvapuusti (traduzco: vino caliente con rollitos de canela. ¡Cosas de tener una suegra finlandesa!), del jamón de Navidad (sí, en Navidad se me olvida que no como carne), de ir a comprar el árbol, de las visitas a amigos y reuniones familiares. Y sí, no puedo esperar a ver cómo mi pequeño hombrecito (little man como lo llama su padre) Liam vive estás fiestas un año más.

Así que no me lean con pena o compasión. Ríanse un rato conmigo, compartan experiencias y consejos (ya saben que me gusta leerles) que yo me voy a tomar otro café aprovechando que la benjamina de la familia sigue durmiendo. Mándenme todos sus ánimos y cariño que los necesito, pero háganlo bajito no me vayan a despertar a la niña.

Les dejo unas fotos preciosas de la peque que ha inspirado este post. ¡¡Ah!! Y si han llegado hasta aquí, GRACIAS por venir!!! :P




Pics by Ekaterina Mckie







Bits and Pieces © . Design by FCD.